El Real Automóvil Club de España – RACE lamenta el incremento de las cifras de siniestralidad, que ya han superado al total de fallecidos en carretera registrados en 2016, y reclama medidas para la mejora de las infraestructuras, la renovación del parque automovilístico y una mayor formación de los conductores en su ámbito personal y laboral.

En concreto, hasta las 00,00 horas del domingo 17, el número acumulado de fallecidos por accidente de tráfico en carretera, según datos de la DGT, ascendía a 1.165, cinco más que en el total del año pasado.

El director de seguridad vial del RACE, Tomás Santa Cecilia, señaló que “la falta de mantenimiento e inversión en infraestructuras, la antigüedad y falta de revisión de los automóviles, y la necesidad de formación y concienciación a conductores, son algunas de las principales causas de este incremento”.

Desde el RACE consideramos que los años en los que se han producido una mejoría en estas cifras corresponden a aquellos en los que la seguridad vial ha estado presente en la agenda política y, las medidas que se adoptaban, iban encaminadas a esta reducción, como por ejemplo el carné por puntos.

Según el último informe EuroRAP, en el que se estudian los tramos más peligrosos de la Red de Carreteras del Estado (RCE), publicado la pasada semana, el número de kilómetros de riesgo elevado aumentaron un 10% respecto al informe anterior. A estos datos hay que sumar la falta de inversión en las carreteras secundarias, de titularidad regional y lugar donde se producen la mayor cantidad de víctimas mortales.

El director de seguridad vial del RACE consideró imprescindible “destinar parte del presupuesto central y autonómico a la mejora y mantenimiento de las carreteras principales y secundarias, con especial énfasis en el firme y en la señalización vertical”.

Por otra parte, España cuenta con un parque automovilístico de más de 12 años de antigüedad que, sumado en muchos casos a su falta de mantenimiento, se convierte también en otro de los agentes que han podido influir en este incremento de siniestralidad.

Por ello, “reclamamos un plan integral de ayudas a la renovación del parque, donde las políticas de movilidad no sean municipales, si no que haya un patrón único que pueda incentivar la decisión de compra”, indicó Santa Cecilia.

En este sentido, los incentivos fiscales en los elementos de seguridad también serían un gran acicate para ayudar a los automovilistas indecisos a cambiar su vehículo. “Los elementos de seguridad pasiva no son bienes de lujo y por ello, creemos que deberían considerarse con un IVA reducido en lugar de gravarlos con el 21% actual”.

Finalmente, la falta de formación y la concienciación de los conductores también han jugado un papel importante en el incremento de la siniestralidad en nuestras carreteras durante 2017. El uso del móvil durante la conducción, el alcohol y las drogas, así como el incumplimiento de las normas han influido negativamente.

Asimismo, las empresas también deben asumir un papel esencial. Según los últimos datos registrados, los accidentes de tráfico durante la jornada laboral se han incrementado un 18%, siendo éstos los que más han crecido dentro de este entorno.

Para el director de seguridad vial, “debemos fijarnos en el problema de los accidentes laborales viales. El aumento de este tipo de siniestralidad nos pone en alerta y, sobre todo, es imprescindible que, desde la Administración, se incentive fiscalmente al tejido empresarial español en programas para formar a los trabajadores en seguridad vial”.

El RACE, en su vocación desde hace años de influir en la reducción de la siniestralidad vial con campañas de formación, concienciación e información, lamenta los datos obtenidos hasta la fecha y se pone a disposición de las administraciones para colaborar en todo aquello que vaya en línea con los principios de la Década de la ONU, y reducir a la mitad el número de víctimas en carretera.