Manuel Picón preside la Plataforma motera para la Seguridad Vial (PMSV), un colectivo que agrupa a miles de aficionados a las dos ruedas en España y que está de enhorabuena: la PNL (Proposición No de Ley) para institucionalizar el Día Nacional de la Moto ha entrado en el congreso. Entrevistamos a Manuel Picón en Pontevedra, ciudad en la que vive. Durante la conversación, nos habla de seguridad vial, de retos pendientes y, claro está, de guardarraíles.

Están ustedes de enhorabuena: la institucionalización del Día Nacional de la Moto está muy cerca…

Llevamos cinco años celebrando ese día, este año será el quinto. Es el segundo domingo de cada mes de junio. Aquí, en Pontevedra, lo vamos a organizar con una convocatoria en la que llevaremos un cartel en el que no habrá ningún logo, simplemente un lema: “Organizado por los moteros”. Lo que queremos dentro de 3 ó 4 años es que nadie se acuerde de quien lo organizó, que sea un día de todos los aficionados y que en el pueblecito más pequeño de España cinco amigos se junten para celebrar esa fecha.

¿Cuántas personas respaldaron esta idea?

En internet, curiosamente, no muchas. Para firmar hay que dejar el DNI y todavía hay personas con reticencias a aportar datos en internet. Pero como tenemos muchos delegados por España que se dedicaron a informar y repartir libros, aproximadamente recabamos 500.000 firmas. Estamos hablando de que en este país hay cerca de seis millones de moteros, es un colectivo muy grande. Nuestra vicepresidenta, María José Alonso, fue quien presentó la ponencia ante la Comisión Permanente de Seguridad Vial y quien ha liderado esta lucha. Finalmente, la PNL se votará el día 13. Saldrá adelante sin oposición.

¿Están más sensibilizadas las administraciones para con las demandas del colectivo motorista?

Tristemente hay que manifestarse y salir a la calle para conseguir mejoras. Estamos hablando de una lucha de muchísimos años, no sólo nosotros sino muchas más asociaciones y plataformas, por el tema de los guardarraíles. No se ha retirado o cambiado ni un 20% de nuestras carreteras, pero sí que se están sustituyendo. Es un dato muy contundente: desde 1970 hasta hoy, las muertes por impacto contra guardarraíles superan las 6.000. Los amputados son más de 5.000. Además de vidas rotas y familias que sufren, eso es una lacra impresionante para la administración (hablando desde una perspectiva muy fría, por supuesto). ¿No es sencillísimo poner unas protecciones?

Resulta increíble tener que explicar que son como cuchillos a estas alturas de la película…

En efecto. En los centros de amputados de varias ciudades encuentras no sólo a motoristas, sino también a ciclistas y conductores de vehículos, víctimas de los quitamiedos. En 2011, el cardiólogo del Complejo Hospitalario de A Coruña, Manuel Penas Lado, perdió la vida cuando circulaba en coche porque chocó contra la medianera y el guardarraíl lo mató. En los años 70, los quitamiedos paraban a un 600. A los motoristas nos mata su poste, a los conductores de automóviles su estructura horizontal. El mejor guardarraíl es el que no existe. Porque si yo voy en moto y me caigo, ruedo por el suelo… si no llevas ropa adecuada te quemas la piel, pero no pierdes las piernas. Hay zonas llanas y en ellas siempre es preferible que el motorista, tras caer, ruede al césped, la arena o al pinar que impactar contra los guardarraíles.

Hay lugares en los que sí hace falta protección, pero de otro tipo… ¿no?

Sí. Hay otros sistemas. Hay un instituto norteamericano que estudia sistemas de seguridad vial. Hace un año o dos presentó un estudio que explicaba que por cada dólar que se invierte en seguridad vial en las autopistas americanas, revierten 7 a la administración. Además del enorme drama que supone, a la administración le cuesta dinero.

Manuel Picón, presidente de la PMSV

Manuel Picón es presidente de la PMSV.

 ¿En qué nivel de Europa está España con respecto a la seguridad vial para motoristas?

Portugal tiene los SPM (Sistemas de Protección de Motoristas) instalados en todas las vías urbanas e interurbanas. En todas. Donde hay guardarraíl en Portugal hay protección (en una recta no es necesario). Pero aquí incluso nos hemos encontrado con que algunas administraciones han llegado a poner protecciones en el sentido contrario de la curva, que es tirar el dinero. No sólo eso: nuestra lucha no es sólo referente a los quitamiedos, que por supuesto que sí, pero nos rodean otros elementos que son verdaderas guadañas. Las señales verticales, por ejemplo, que están ancladas con 20 kilos de hormigón, pueden partir a una persona por la mitad. A 80 ó 90 kilómetros por hora, eso te desgarra el tronco. Pedimos que sean autodeformables, de otros materiales, que estén más lejos de la calzada… hay soluciones, que se aplique alguna. ¿Cuántas veces hay un accidente y la farola entra en el vehículo? En la señalización horizontal no se respeta la normativa: las pinturas que se utilizan son muy peligrosas. En un coche apenas se percibe, pero en la moto te vas al suelo con mucha facilidad. También luchamos porque se reduzca el IVA en el equipamiento, como mínimo en el casco.

La última pregunta es amarga. Todavía hay motoristas que se dedican a competir por las carreteras los fines de semana. ¿Qué les dice?

Somos un colectivo de millones de personas. Con personas de todas las edades. El otro día me comentaba un amigo que participó en una quedada motera por primera vez. Estaba encantado porque las motos unen a gente muy diversa. Cuando pasa un coche a una velocidad infernal por una carretera y si es un Audi hay gente que piensa: “Vaya coche”. Pasa una moto y dicen: “tenía que ser motero”. Un motorista inconsciente, en un segundo, es capaz de llevarse por delante muchas horas de nuestro trabajo de concienciación. Nos está costando mucho que nos quiten ese San Benito.