Un coche circula por una carretera. Alguno de sus ocupantes está grabando un vídeo. Se escuchan unos gritos que preceden a una colisión: el conductor de un vehículo adelanta sin tener en cuenta la señalización, una doble línea continua que no se puede rebasar. De pronto, entra en el plano una motocicleta que se empotra contra el coche que ha cometido la infracción. El impacto es terrible: el golpe hace que el motorista pierda el casco y caiga al asfalto. Allí queda inmóvil.

Las imágenes son muy duras. El vídeo se ha vuelto viral. Se debate en las redes sociales sobre la conveniencia de que la grabación circule por internet. Hay quien entiende que el contenido no debió llegar a la red y hay también quien considera que puede ser útil para crear conciencia.

Motoristas y ciclistas constituimos el eslabón más frágil de los usuarios de las vías públicas. El casco es, prácticamente, nuestra única protección. ¿Qué nos asusta?

  • Ver cómo un conductor abre la puerta sin verificar que puede hacerlo.
  • Presenciar adelantamientos temerarios.
  • Las carreteras que no reúnen las condiciones de seguridad apropiadas.
  • Los guardarraíles, por supuesto.
  • Los frenazos sin sentido.
  • Ver a otros motoristas sin casco.
  • Los conductores que no prestan suficiente atención al volante.

Son sólo algunos ejemplos. No se trata de tener miedo, se trata de construir espacios de circulación más seguros: para todos en general y para motoristas y ciclistas en particular. ¡Protégete y protege también a los demás usuarios de las vías públicas!