El Gobierno ha comenzado el proceso de desescalada permitiendo la apertura de diversos sectores y ya está presente en el horizonte, al igual que en otros países europeos, un proceso de adaptación a una nueva normalidad. Progresivamente, cada vez más ciudadanos podrán salir de casa. En este marco, la prevención es una prioridad. Y la forma en la nos desplazamos un pieza importante del puzzle de interacciones que los ciudadanos realizan en su día a día.

Es importante en este marco que las administraciones promuevan el uso de la moto como un medio de transporte eficaz, eficiente y responsable que permite a los ciudadanos desplazarse en un rango amplio de distancias de forma segura. Hay escenarios personales y familiares propicios para ir a pie, en bicicleta o en coche e indudablemente hay muchos en los que la moto se presenta como la mejor alternativa. Es una realidad que la ciudadanía es consciente de esto, motivo por el que en los últimos años la tendencia es clara: cada vez más españoles se desplazan en moto.

En el ámbito laboral, la moto ha participado de forma activa en el boom del comercio electrónico y el reparto de última milla, siendo el medio de transporte más elegido por empresas y trabajadores. La transformación de las dinámicas de consumo de la sociedad es una realidad y la tendencia es que seguirá creciendo en el futuro. Es necesario favorecer el uso de la moto promocionando la formación y pacificando el tráfico, mediante medidas como la habilitación de zonas 30 fuera de las grandes arterias de comunicación de las ciudades.

Ventajas de las dos ruedas

Los ministerios de Sanidad y Transportes, Movilidad y Agenda Urbana recomiendan los medios de transporte individuales y están ofreciendo consignas claras al respecto: en la medida de lo posible, hay que evitar el contacto. Desplazarse en moto tiene una serie de ventajas únicas en este entorno:

  • Es un medio de transporte libre de contagios. Por sus características, evita el contacto interpersonal durante los trayectos.
  • Contribuye a la descongestión del tráfico. Es un vehículo de dimensiones reducidas que contribuye activamente a eliminar los atascos. Un beneficio para todos los usuarios de la vía, incluido el transporte público.
  • Reduce los tiempos de desplazamiento. En ciudad, ir en moto permite acortar la duración de los trayectos entre un 50 y un 70%.
  • Cubre un rango de distancia amplio. Permite desde desplazamientos de última milla a periurbanos e interurbanos de forma solvente.
  • Capacidad de carga. Es de uso múltiple, útil tanto para ir a trabajar como para hacer la compra.
  • Bajas emisiones. No solo en emisiones contaminantes (NO2 y partículas) sino también en las que afectan al medio ambiente (CO2). En las últimas dos décadas los límites de emisiones de las motos se han reducido en un 92% en términos de CO y en un 95% en hidrocarburos y óxidos de nitrógeno. Las inversiones del sector en I+D+i permiten que las motos actuales sean sostenibles.
  • Eficiencia energética y reducida huella ambiental. Los vehículos ligeros, por su reducido peso y dimensiones, minimizan el impacto global del transporte.
  • Ayuda a racionalizar el gasto en transporte. La moto es un vehículo económico tanto en su adquisición como en su mantenimiento.

Moto eléctrica

En España el uso de la moto eléctrica crece año tras año. En 2019, el 6% de las motos que se comercializaron fueron de este tipo, liderando en cuota la automoción, y ya existe una creciente industria sectorial.

Las empresas están realizando grandes inversiones en I+D+i que ya han pasado de las cadenas de producción a nuestras calles. Además, a la hora de comprar un vehículo eléctrico los consumidores encuentran menos barreras en el caso de la moto. Es un vehículo económico y el aumento de precio de la tipología eléctrica no es tan alto respecto a las motos convencionales. El hecho de que puedan conectarse a enchufes corrientes y la batería sea extraíble ayuda de forma significativa al usuario.