Un correcto mantenimiento, además de reducir el consumo de combustible y transmitir mejores sensaciones al conducir, es una cuestión de seguridad. Además de reducir el consumo de combustible y transmitir mejores sensaciones al conducir, tener los principales elementos revisados de la moto es una cuestión de seguridad.

Estos son los puntos imprescindibles a revisar en tu motocicleta:

Nivel de aceite

Para vigilar la buena salud del motor, siempre hay que cuidar que el nivel de aceite en el cárter sea el adecuado a través de un ojo de buey instalado en el cárter o en el depósito del aceite. Si debe rellenarlo, deberá hacerlo con el mismo tipo de aceite en cuanto a propiedades recomendado por el fabricante, que puede variar si nos movemos por zonas con temperaturas extremas. Nunca hay que sobrepasar el nivel máximo para no afectar a la lubricación adecuada del motor. Una vez relleno hay que dejarlo reposar para que no de una medición errónea, y cambiar el filtro. Si realizamos esta operación nosotros, nunca debemos desechar el aceite en un desagüe o en la basura. Debe llevarse a un punto de reciclaje. Los cambios de aceite se deben realizar siguiendo las pautas (tiempo y kilómetros) indicadas por el fabricante.

Neumáticos

Deben ser los adecuados para el el uso, peso y prestaciones de la moto. Siga las indicacines del fabricante. Hay revisar regularmente su desgaste, profundidad (mínima 1,6 mm.), posibles cortes o abombamientos, presión –siempre en frío–. Y esté atento a su fecha de fabricación, aunque su
apariencia sea buena, el compuesto va perdiendo cualidades y endureciendo.

Frenos

Una revisión completa incluirá latiguillos, pinzas, pistones, manetas, palanca, bomba, pastillas, discos y líquido. Se debe comprobar el desgaste de las pastillas: deben tener un grosor de unos 2 mm como mínimo y que ese desgaste sea regular. Un desgaste excesivo, además de alargar la frenada, puede dañar los discos. Asimismo, con los frenos de disco debe vigilar que el nivel del líquido del circuito debe coincidir con la marca indicada en el depósito. Si el nivel está por debajo, el circuito tiene alguna pérdida y debe localizarla o repararla antes de rellenarlo. El líquido de frenos se oxida con el tiempo, hay que sustituirlo cuando indique el fabricante. Al igual que los discos. En el caso de frenos de tambor, habituales en scooter y motos de pequeña cilindrada en el eje posterior, se debe regular la tensión del cable hasta recuperar el tacto adecuado.

Filtros

Además del filtro de aceite, se debe revisar el filtro del aire para que esté limpio y sin polvo ni suciedad que lo obstruya, cambiándolo si se deteriora o según las pautas indicadas.

Líquido refrigerante

El nivel de líquido refrigerante debe mantenerse dentro de la tolerancia marcada en el vaso de expansión, que suele ser transparente, con un máximo y un mínimo que no debe superarse. Debe de llevar siempre anticongelante para las épocas de frio.

Luces

Ver y ser vistos. Cuando las luces de una moto se funden es algo evidente, en especial la delantera. El faro posterior sí requiere comprobación visual, y sobre todo con las luces de freno y los intermitentes. Cambiar una bombilla resulta normalmente sencillo por su accesibilidad.

Cadena

Casi siempre está a la vista, lo que facilita su cuidado, que consiste en limpiarla, engrasarla y tensarla. Lo mejor es utilizar un producto específico, aplicarlo con el spray y acabar con un cepillo y con un trapo. El piñón de ataque suele quedar más escondido, a veces incluso dentro de la tapa de cárter. En ese caso conviene desmontarla y comprobar el estado del piñón. Para engrasar la cadena, es aconsejable también utilizar periódicamente un spray de grasa específica para cada tipo de moto.

Cableado

Actualmente las motos no suelen utilizar transmisiones por cable, usando mandos hidráulicos, más precisos y con menos mantenimiento. En caso
de llevarlos, suelen incluir teflón, por lo que no hay que engrasarlos. Si no es así, lo mejor es utilizar usar grasa con grafito.

Batería

Aunque la moto esté parada, siempre hay descarga de la batería y, si no está en buenas condiciones, puede que no arranque tras varios días sin usarse. El líquido de las celdas debe estar a su nivel adecuado, recargando cada una con agua destilada. También hay que vigilar las conexiones, comprobando el estado de los bornes, que no estén sulfatados deteriorados. Para limpiar los bornes de la batería, hay que desconectarlos, aflojando la tuerca y separando el cable. Primero el negativo y luego el positivo (al revés al volverla a conectar). Luego los limpiaremos con un cepillo metálico, aunque cambiemos la batería, comprobando que esté bien fijada y los tornillos de cada borne bien apretados. Echando un poco de grasa se asegurará su buena conexión. Ya que la batería de una motocicleta es accesible y pesa poco, es recomendable hacerle de vez en cuando una recarga durante un ciclo completo.

¿Cada cuánto tiempo debemos revisar estos puntos?

Cada fabricante marca sus propios tiempos, según las características del modelo. Pero aquí os dejamos algunas pautas de referencia:

  • Neumáticos. Comprobar su estado al menos una vez al mes o cada 5.000 kilómetros.
  • Aceite. Su nivel y estado, una vez cada 30 días. Cambiarla entre los 7.000 y los 12.000 kilómetros.
  • Cadena. Comprobar su tensión cada 1.000 kilómetros, tensar cada 2.000 y engrasarla cada 500.
  • Filtros. De aceite cada 7.000/12.000 kilómetros; el del aire cada 30.000 kilómetros.
  • Frenos. Pastillas nuevas cada 15.000/20.000 kilómetros. Líquido cada 2 años.
  • Líquido refrigerante. Comprobar su nivel cada dos meses.
  • Suspensión. Aceite de la horquilla cada 2 años.
  • Amortiguadores. Cambio del trasero cada 70.000 kilómetros.
  • Batería. La duración puede estar entre 2 y 3 años.

Fuente: Revista DGT

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